LAS COLONIAS DE GATOS FERALES

Hoy en nuestra sección de entrevistas, tenemos el testimonio de una persona que por circunstancias ha querido permanecer de manera anónima. Ella es una cuidadora de una de las tantas colonias que hay en Mallorca.

Nos reunimos muy cerca de donde esta situada esta colonia, que por suerte hace poco ha sido legalizada, pero aun así es perseguida, insultada por varias personas.

¿Cómo empezó tu andadura como cuidadora de una colonia?

Por casualidad. Tenía una compañera de trabajo que se dedicaba a esto y a veces la ayudaba. Un día me comento que había visto unos gatos en un descampado. Me acerque a ver y así empezó todo. De esto han pasado casi cinco años, los cuales no me arrepiento nada.

¿Con cuántos gatos empezaste?

Ella se queda callada y empieza a enumerar mentalmente la trayectoria.

Es difícil saber los números exactos, creo que fueron cinco o seis. En esa época pensaba que sería fácil comparando con otras colonias. ¡Que equivocada que estaba! Lo difícil no fue cazar a los gatos, lo difícil fue que entendiera la gente que ese terreno no era donde poder abandonar sus gatos o camadas indeseadas.

¿Cuántas con alguna ayuda para cuidar de ellos?

Del ayuntamiento nada de nada. No tengo ayudas por parte de ninguna administración, aunque si las tuviera no sería justo, ya que somos muchas las que estamos en la misma situación. En cambio, de gente particular y de alguna asociación siempre están allí para echar un cable. Después están las personas que saben a qué me dedico con mis horas libres, y me echan un cable con pienso, pate o alguna mano para cazar algún gato que tengamos que llevar al veterinario.

Acabas de decir que esto te dedicas en tu tiempo libre. Me imagino que como todo el mundo tendrás una vida aparte de esto.

Claro-entres risas- tengo un trabajo fijo de ocho horas al día, además tengo un hijo de 10 años y una familia. Intento combinar las horas del día para poder llegar a todo, aunque hay veces que el reloj corre demasiado deprisa y no llego a todo, pero creo sinceramente que todo es proponérselo.

 ¿Tu familia te apoya?

Si, sin su apoyo no podría seguir. muchos domingos venimos mi marido y mi hijo a ver como están los pequeños y si tenemos que hacer alguna reparación en las casetas, aprovechamos para estar en familia. Ellos-señalando a los gatos que han venido a recibir su ración de comida- son tambien mi familia. Todos ellos tienen un nombre, aunque la gente crea que son ariscos y no reconozcan su nombre, pue sí, al oír que los llamo vienen.

¿En estos momentos cuantos gatos están en tu colonia?

Actualmente tenemos a 13, todos castrados. Hemos llegado a ser unos cuantos más pero con el tiempo unos han fallecido, otros les he tenido que ayudar a cruzar ese puente que nos separa y otros por desgracia han sido asesinados.

¿Asesinados? pregunto incrédula

SÍ, Por desgracia hay gente que no tiene escrúpulos con el trabajo que realizo, han llegado a tirar veneno o bien con una pistola de balines han dado caza a los mas indefensos, otros han saltado la verja y los han perseguido con palos.

Cuando ves los cuerpos destrozados te llenas de una rabia descontrolada,  ellos no hacen nada malo y sin embargo son perseguidos. Algunos de los gatos, como he dicho son camadas indeseadas que han aterrizado aquí, otros eran gatos domésticos que se han cansado de ellos y como han visto muchos gatos juntos, pues los sueltan, y ya te apañarás.

En estos casos la gente no sabe que estos no tendrán salida y no podrán subsistir por sí solos, los demás gatos no los van aceptar y entran en conflicto.

¿Ante esto como actúas?

Ante los ataques, denunciándolo el ultimo hace dos años y por suerte no ha vuelto a pasar, aunque hay veces que saltan la verja y tiran la comida o rompen las casetas.

Después están los insultos cuando te ven aparecer con el coche. Yo he llegado a dejar el coche a varias manzanas para que no me lo rayen o no me pinchen las ruedas, Si no pasan de las palabras, los dejo hablar, por hablar la gente no muerde.

Tengo que decir que no todos son así, después te encuentras otras personas que increpan cuando te insultan o amenazan y no te dejan sola mientras estás en la colonia, otras también aportan cosas, sobre todo en épocas de invierno, como plásticos para poner en la zona de comederos o te traen mantas para que no pasen frio.

Creo que poco a poco la gente se va concienciando del trabajo que realizamos, “Las que cuidamos colonias”, somos gente pacifica que no nos metemos con nadie a no ser que maltraten algún animal.

Has comentado que algunas personas sueltan a gatos domésticos en colonias, me imagino que con tus años de experiencia has encontrado algunos casos.

Muchos, demasiados diría yo, es por la creencia del falso mito de que son independientes y que se buscan la vida. Nada más lejos, un gato domestico no sabe buscar alimento, espera que su dueño se lo de. No sabe lo que es pasar frio, lo que es pelear por un territorio, además, los gatos son muy sensibles a los cambios más de lo que la gente cree. Un gato que ha pasado por una casa y después se ve abandonado, añoran su dominio, su casa, algunos entran en un círculo vicioso y se dejan morir.

Un gato de colonia está curtido en las inclemencias, en las malas vidas y por desgracia al corto espacio de vida que tienen. Un gato domestico es como si fuera de seda, ellos no tienen esperanza de vida aquí. Cuando aparece uno de ellos por alguna colonia, enseguida miramos si tiene chip, algunas veces se habían perdido, y sino buscamos con desesperación alguna acogida para después buscarles un hogar definitivo, el tiempo corre en su contra.

Has hablado de la esperanza de vida que es diferente a la de un gato doméstico.

Bueno un gato doméstico, bien cuidado puede vivir bastante, 14 años o incluso más, un gato feral o de colonia no suelen llegar a los 8 años, pocos llegan a esta edad. La libertad que ellos tienen se paga con los años de vida, por muchos cuidados que podamos darles hay cosas que no podemos llegar. Para llevarlos a los veterinarios, tenemos que utilizar jaulas trampas y muchas horas para poder cazar al gato que necesita cuidado. En el veterinario no creas que lo tienen fácil, tienen que sedarlos para poder tratarlos y la medicación no puedes administrarla diariamente porque no se dejan, a no ser que estén muy mal y entonces lo tengas en una jaula en una casa y le puedas dar lo que necesita, pero aun así te tienes que armar de paciencia, de guantes y de ayuda para darles la medicación. Además, ellos están más expuestos a infecciones que suelen contagiarse muy rápidamente como no tengas cuidado y unas medidas de higiene muy altas. No, ellos no lo tienen fácil para nada. Son una parte del mundo llamado incomprendido.

Ahora esta colonia esta legalizada, pero me imagino que hasta llegar aquí tuviste que pasar por muchas dificultades.

Por suerte esta legalizada ahora, pero sí que pase por muchas trabas burocráticas, si ahora tuviera que pedir permisos para legalizarla se que me lo denegarían, está muy paralizado y el ayuntamiento no da legalizaciones. Se de casos que han querido legalizar y el ayuntamiento las ha denegado.

Y entonces ¿Qué pasa con estas colonias?

Pues se arriesgan a multas y que los gatos vayan a parar a una perrera donde los sacrificaran, recordemos que son gatos de calle, no están preparados para vivir en una casa. Para el ayuntamiento son gatos inadoptables y aunque estén sanos no pueden estar en una jaula eternamente y los sacrifican, aunque ellos sigan negándolo. Es un secreto a voces.

Hablando de ayuntamientos, en Mallorca hay entidades que son denominadas pro animales y en cambio otras en contra de ellos.

Mira yo no soy de ningún partido político porque no me creo lo que me dicen, puede que en algún ayuntamiento haya una persona sensible con el bienestar animal pero la mayoría se mueve por interés político o económico. Estamos en la era del activismo animal, y eso da muchos votos, pero de pasar a la foto, a que hagan algo es un abismo. Hablando de fotos ¿tú has visto algún político paseando por Son Reus algún perro, o en alguna colonia ayudando? Puede que alguno se haya echo la foto en alguna instalación para quedar bien, pero nada más. Cuando hay que ensuciarse las manos o dar la cara con algún traspiés que ellos han hecho, desaparecen. Sin ir mas lejos con los perros jubilados de la policía, allí están en algún sitio, sin poder ir a un hogar, sin poder hacer seguimiento. Me imagino que cuando pase un tiempo anunciaran que han muerto, para ellos es algo que les molesta, pero están en el ojo del huracán. Y no han terminado muertos antes porque habido mucha presión social, pero tiempo al tiempo. Con los gatos es igual, no vende publicidad ni votos fotos de gatos por la ciudad ni por los pueblos, aunque estos pertenezcan a una colonia. Hay que recordar que este voluntariado que muchos hacemos realmente es un trabajo de los ayuntamientos, nosotros les quitamos trabajo y gastos ya que no pasamos las facturas de sus cuidados, aunque pensándolo bien, para ellos los cuidados es igual al exterminio. Mientras que los cuidadores de colonia los cuidados son igual a calidad de vida y respeto.

Por último, me gustaría que pudieras resumir tu labor.

No se puede explicar en palabras, solo pido que la gente un solo día acompañe a los cuidadores de cualquier colonia y vean con sus propios ojos esta labor tan maravillosa, excepcional y gratificante.

Tengo que terminar la entrevista, porque debe seguir con su rutina del cuidado de la colonia, muchas preguntas se han quedado en mi mente sobre todo relacionado con este mundo tan apasionante y al mismo tiempo incomprendido y oculto.

Entiendo la ocultación de su identidad a igual modo del lugar de su colonia, ya que mientras realizábamos esta pequeña entrevista he podido comprobar como gente nos insultaba. Ella no es la única que sufre esta discriminación, me consta que muchas son perseguidas del mismo modo.

También sé que nadie podrá detener a esta gente que ama a los gatos y lucha por su día a día. Ell@s son los héroes de la calle.