AÚN QUEDA UNA ESPERANZA

Nunca el olvido costó tanto, porque tu olvido es mi condena

Aún queda una pequeña esperanza a través de tu mirada, a través de tu pensamiento, a través de tu movimiento.

Aún queda una esperanza en una lágrima, en un suspiro, en una palabra.

Aún queda la esperanza de que el sol salga sin ser el último amanecer que mis ojos vean, aún queda la esperanza de que tus ojos vean a través de los gruesos barrotes que separan mi libertad. Aun queda esperanza de que, siendo solo un número, alguien me ponga un nombre.

Aún queda la esperanza de que el sol salga sin ser el último amanecer que mis ojos vean

Y el pasar del tiempo las salidas de mi cárcel sea más prolongadas, donde aprenda lo que es la libertad, amar y respetar.

Aun queda la esperanza de que los humanos se respeten y nos lleguen a respetar a nosotros mismos. Donde los derechos y las responsabilidades vayan ligados de la mano, sin mirar la especie a quien va destinado.

Aún queda la esperanza de que la gente no abandone a sus mayores, de que se les rechace o se les obligue a olvidar, porque si ellos cumplen a nosotros no nos olvidaran, no nos abandonaran, no nos sacrificaran, ni seremos moneda de cambio en edad.

 Que la comprensión nazca en uno mismo y el dolor abandone el alma.

Y el dolor abandone el alma

Aun me queda la esperanza de aquellos que con sus palabras y lágrimas esperan que las cosas cambien, a que el mundo sea un lugar mejor donde varias especies convivan sin ser el arma exterminadora de otras. Donde la superioridad no sea una amenaza para otras, Donde el respeto nace sin imposición ni obligación, donde la lucha no significa levantar la mano, ni matar a otra. Donde la cultura no viene dada por la tortura, donde la enfermedad no sea el resultado de un abandono. Donde el abandono no se espere a que salga en un boletín, para poder yo salir. Que la espera valga la pena, pero no una condena. Que la gente empiece a cumplir sus promesas sean estas en periodo electoral o no. Que aquellos que tiene ese poder vayan cambiando las cosas.

Seguiré esperando en mi cárcel, en la cual tu me abandonaste. A que otros vean y tengan lo que tu jamas supiste darme

Mientras tanto con la esperanza en mi hocico, seguiré esperando en mi cárcel, que mi destino no sea el sacrificio y el olvido.

CASAS DE ACOGIDA. CASAS LLENAS DE SENTIMIENTOS

Nombre: Rosa     Profesión: Contable   Aficiones:  Me encantan los animales, Pilates, los amigos y familia

Hace unos días le hice una entrevista a Rosa, una voluntaria y casa de acogida para que me contara un poco su experiencia en este ámbito. Para dar a conocer el papel que desempeñan estas personas a la hora de rescatar y ayudar a las asociaciones. Un papel que, gracias al empeño de muchas de ellas, las asociaciones pueden sacar a los animales de las perreras y darles una oportunidad.

¿Años en los que llevas siendo casa de acogida?

10 años aproximadamente

¿Cuántos animales has tenido a tu cargo?

Siempre he estado en contacto con animales. No tengo ningún recuerdo en el cual no esté presente un animal

Supongo que detrás de cada animal, hay una historia. Algunas las recordaras con una sonrisa, pero otras traumática. ¿Cuál de estas historias te ha impactado más?

Tengo dos que han marcado un antes y un después. Una de ellas es Olivia es una gata. Hace tres años hubo una llamada de socorro para tres hermanos lactantes. Tenían ataxia (secuelas en el cerebro). Me preste voluntaria sin pensárselo. Pues 1 año antes había tenido un caso parecido (Marc y Felipe). Y sabía cómo podía ayudar. –Rosa sigue su relato echando la vista atrás, con cada palabra va profundizando en los sentimientos de estos casos- Los tres hermanos llegaron en un estado lamentable, pero Olivia era la que peor se encontraba. Tenían apenas dos meses, como mucho. La pequeña ni comía ni bebía. Y muchos menos levantarse. Pedí vacaciones para estar con ellos, pero en especial para ayudar a Olivia. Para que te puedas hacer una idea, había que darle de comer en la boca con una jeringa, llevar al arenero y bañarla todos los días. Aquellos ojos me cautivaron desde el primer día, era como con su mirada me pidiera ayuda. Sus dos hermanos se trasladaron a otra casa de acogida, porque empezaron a mejorar. Olivia se decidió que se quedara conmigo. Ese simple gesto, fue el que separó la vida y la muerte de ella. Pues al estimularla empezó hacer sus primeros progresos, primero la comida y empezó a jugar ella sola. Hubo momentos en que se pensó en dormirla, porque su calidad de vida llegaría a ser dudosa. Se consultó con un Neurólogo, él nos dio una pequeña esperanza porque decía que aprendería a mantener el equilibrio. Así que cada día mañana y noche hacíamos rehabilitación para fortalecer patas y que su pequeño cerebro trabajara al máximo. – La voz de Rosa cambia a medida que avanza la entrevista, sus ojos se van empañando de lágrimas que ella no deja caer. Cuando va recordando, sus labios dibujan una leve sonrisa. – El día que consiguió dar sus primeros pasos, supe que tendría una vida plena, con sus limitaciones. Aunque se pueda pensar lo contrario, encontró un hogar con uno de sus hermanos en Suiza. Sigo teniendo contacto con su mami Vall Rami, y su vida ha mejorado mucho. Parte de mi corazón se fue con ella, pero al mismo tiempo feliz de haber ganado esa batalla.

La otra historia es de Nora, una perra sacada de Son reus, 22 de octubre hará un año que esta con nosotros. Su caso fue y sigue siendo complicado. Lleva arrastrando traumas por abandonos. Además de su bajo peso, ya que en la perrera había dejado de comer. Ha estado con medicación, pautas. Y por nuestra parte mucha dosis de paciencia y cariño. El primer día de estar con nosotros, me rompió las cortinas. Defeco por la casa. Ladraba continuamente. Hace apenas dos meses, me dio su primer beso. No te puedes imaginar lo que supuso para nosotros. Ahora puedo decir, que a empezado a ser feliz. Sabe que este es su hogar. Y que de aquí no se va a ir. Ya que es una acogida indefinida. -Veo como sus ojos van cambiando al hablar de Nora, se le llenan de esperanza y un amor, posiblemente ajeno a la cantidad que ellos sienten por Nora, pero que ella a su manera les da las gracias. Con sus primeros lametones, o sus ronquidos al anochecer-

¿Qué coste emocional supone para ti?

No hay vez que cuando los ves partir se lleven algo de mí. Satisfacción de haberlos salvado, pero tristeza a la vez porque se van. Son sentimientos enfrentados. ¿estarán bien? ¿serán buenas familias? Los dejamos partir para poder ayudar a otros, por desgracia no podemos quedarnos con todos.

“Que supone leer “España es uno de los países de Europa, que tiene la tasa más alta de abandono”.

Me avergüenza que España sea el país con tanta tasa de abandono.

¿Porque recomendarías ser casa acogida?

Hay que partir que ser casa de acogida es muy importante, sin estas pequeñas aportaciones que hacemos los voluntarios, muchos animales no se salvarían. Pero ojo no todo es de color de rosa. Son noches en vela, salidas a veterinario, cuidar sus heridas tanto físicas como psicológicas.

¿Se puede compaginar una acogida con tu vida personal?

Hay que hacer modificaciones, pero con el tiempo te acostumbras. Me he llegado a llevar aun cachorro en la mochila, a la hora del biberón, salir del restaurante y dárselo sin problemas. Preparar mi dormitorio por si algún cachorro lloraba y no lo oía. Dar biberones cada tres horas, para después ir a trabajar. Son cosas que haces siendo casa de acogida. Me siento feliz haciéndolo.

¿Crees que la figura como casa acogida, puede ser un factor a tener en cuenta por las administraciones públicas, para que las perreras municipales no estén tan saturadas?

Considero que tendrían que cambiar las leyes, hay algunos casos como cachorros, ancianos o enfermos que no deberían estar en perreras, más bien en estas casas. Para poder cuidarlos debidamente y tenerlos en observación

Sobre las adopciones y las devoluciones en pocas horas ¿qué crees que ocurre?

Cada caso es un mundo, pero me indigna. Hay que pensar que debe transcurrir unos días de adaptación, son seres vivos. Antes de tomar la decisión de adoptar, valorar realmente si estás preparado.

Terminada la entrevista con Rosa, me voy con un sentimiento de nostalgia y de sabiduría de la mano de ella. Me ha enseñado una tenacidad que no creía que en las personas hubiera esa posibilidad y sobre todo en dar algo de comprensión, cariño en un ser vivo, en este caso un animal

En Rosa, he descubierto una mujer que además de tener su vida familiar, sus aficiones, sus amigos… Tiene un lugar, muy presente para los animales. Muchos de ellos que nadie quiso, pero que con su tenacidad pudo conseguir ganar batallas. Hacer progresos, a pesar de noches sin dormir, cortinas rotas. Adecuando su vida a lo que ellos necesitan en su momento. Que a pesar de que, con cada uno de ellos, se va un poco de ella. Aún le queda mucho amor por dar. De momento con Nora, pero mirando al futuro incierto. Esperando que las administraciones cambien algunas posturas y que la gente sea más consciente a la hora de adoptar.