AÚN QUEDA UNA ESPERANZA

Nunca el olvido costó tanto, porque tu olvido es mi condena

Aún queda una pequeña esperanza a través de tu mirada, a través de tu pensamiento, a través de tu movimiento.

Aún queda una esperanza en una lágrima, en un suspiro, en una palabra.

Aún queda la esperanza de que el sol salga sin ser el último amanecer que mis ojos vean, aún queda la esperanza de que tus ojos vean a través de los gruesos barrotes que separan mi libertad. Aun queda esperanza de que, siendo solo un número, alguien me ponga un nombre.

Aún queda la esperanza de que el sol salga sin ser el último amanecer que mis ojos vean

Y el pasar del tiempo las salidas de mi cárcel sea más prolongadas, donde aprenda lo que es la libertad, amar y respetar.

Aun queda la esperanza de que los humanos se respeten y nos lleguen a respetar a nosotros mismos. Donde los derechos y las responsabilidades vayan ligados de la mano, sin mirar la especie a quien va destinado.

Aún queda la esperanza de que la gente no abandone a sus mayores, de que se les rechace o se les obligue a olvidar, porque si ellos cumplen a nosotros no nos olvidaran, no nos abandonaran, no nos sacrificaran, ni seremos moneda de cambio en edad.

 Que la comprensión nazca en uno mismo y el dolor abandone el alma.

Y el dolor abandone el alma

Aun me queda la esperanza de aquellos que con sus palabras y lágrimas esperan que las cosas cambien, a que el mundo sea un lugar mejor donde varias especies convivan sin ser el arma exterminadora de otras. Donde la superioridad no sea una amenaza para otras, Donde el respeto nace sin imposición ni obligación, donde la lucha no significa levantar la mano, ni matar a otra. Donde la cultura no viene dada por la tortura, donde la enfermedad no sea el resultado de un abandono. Donde el abandono no se espere a que salga en un boletín, para poder yo salir. Que la espera valga la pena, pero no una condena. Que la gente empiece a cumplir sus promesas sean estas en periodo electoral o no. Que aquellos que tiene ese poder vayan cambiando las cosas.

Seguiré esperando en mi cárcel, en la cual tu me abandonaste. A que otros vean y tengan lo que tu jamas supiste darme

Mientras tanto con la esperanza en mi hocico, seguiré esperando en mi cárcel, que mi destino no sea el sacrificio y el olvido.

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